Historias

Ejemplo 3: El Adiós Poético

Example 3: The Poetic Farewell

“Sait-on jamais, on verra bien” — Un Último Susurro (traducido del francés)

Las últimas palabras que pronunció Papoune, justo después de escuchar la carta de Adam, llevaban su mezcla característica de humor y sabiduría:
“Sait-on jamais, on verra bien.”

Una expresión francesa, suavemente traducida como:
“Quién sabe… ya veremos.”

Ligera a primera vista, pero llena de esperanza silenciosa — dejando la puerta abierta a la posibilidad, al misterio y a la gracia.

Hoy, le devolvemos esas palabras, como tributo y como promesa:

Sait-on jamais, susurraste.
On verra bien, sonreíste.
Tu voz ahora flota — obstinada y cálida —
Entre el brillo y lo que hay más allá.

Sait-on jamais, on verra bien.
Tu memoria es un jardín,
Surcos dorados bajo nuestros pies,
Donde las semillas del mañana duermen en silencio.

Sait-on jamais, on verra bien.
Cuando la vida se inclina, la enderezamos,
Con amor, con voluntad, con tu gracia obstinada.

Sait-on jamais, on verra bien.
El juego de palabras, las ideas y el alegre disparate
Aún danzan en los rincones que dejaste atrás.

Sait-on jamais, on verra bien.
Las raíces saben adónde crecer.
Y bajo nuestro cielo compartido,
Tu ternura florece de nuevo.

Sait-on jamais, on verra bien.
Nada se pierde. Todo sigue creciendo.
Incluso el amor lejano regresa
En brotes dorados y vides obstinadas.

Sait-on jamais, on verra bien.
Tomates, flores y verduras de hoja —
Toda la vida que sembraste
Ahora florece dentro de nosotros.

Sait-on jamais, we will see you again
En momentos compartidos y caminos silenciosos,
Donde tus huellas aún calientan la tierra.

Sait-on jamais…
On verra bien.