Ejemplo 5: El Espejo Emocional

La Despedida de una Nieta
Papoune,
Ya puedo escuchar tu voz:
“Empieza por el principio, que es un buen lugar.”
Es difícil imaginar un mundo sin ti.
Pero quizás es porque
Tú todavía estás aquí.
Estás en los tomates y ensaladas
Que cosecharemos del jardín.
Estás en los graznidos de los búhos,
El crujir de los viejos tablones del suelo,
El silbido de una sopa demasiado caliente con tu voz resonando,
“¡Está mejor cuando está caliente!”
Estás en la forma en que hablamos demasiado durante las películas,
Y los auverneses que enseñaremos a las generaciones futuras.
Sobre todo, estás en nuestra fortaleza.
En tus últimos días, nos mostraste:
Valor. Humor. Determinación. Esperanza.
Y nunca estuve más orgullosa de ser tu nieta.
Eras un luchador, sí.
Pero no solo eso.
Eras ternura disfrazada de amor firme,
Sabiduría envuelta en juegos de palabras,
Y bondad disfrazada de cortezas de queso para los pájaros.
Tus juegos de palabras se mencionarán una y otra vez hoy.
Pero son solo parte de la magia.
El mejor homenaje que se te puede rendir será
Cuando alguien alrededor de la mesa haga un chiste tan “tú”
Que todos nos detengamos y sonriamos,
Seguros de que lo enviaste desde algún lugar.
Esto es solo un hasta luego.
Gracias por ser el hombre que fuiste.
Y gracias por seguir viviendo en todos los recuerdos,
En todas las semillas que plantaste en nosotros.
Te llevaremos con nosotros.
Siempre.